A Place of Grace

Thought of the Week

    by Susan

    18 de septiembre de 2017

(Nota: Un Lugar de Gracia se publica semanalmente)

 

Cuando el Viento Sopla

Con la devastación del mes pasado con el huracán Harvey y Irma, sentí que esta historia era apropiada. No siempre sabemos cómo devastador será una tormenta pero si estamos preparados, listos y conocer el Plan, podemos viajar a través de cualquier tormenta que rabia.


Cuando el Viento Sopla
(Autor desconocido)

Hace mucho tiempo, un finquero o granjero tenía una propiedad a lo largo de la costa Atlántica. Constantemente, él publicaba anuncios de que necesitaba personas que trabajasen para él y para ese tiempo el trabajar por esos lados no era muy acogido: se le temía a las constantes tormentas que se daban en esa área y que arrasaban con edificios y cosechas. El entrevistaba gente, pero al final no aceptaban el trabajo hasta que en una ocasión un hombre de mediana edad se le acercó. ¿Es usted bueno para trabajar la tierra?, le preguntó el granjero y él hombre le respondió: “Puedo dormir cuando el viento sopla.”

A pesar que no entendió la respuesta, desesperado por tener ayuda, decidió contratarlo. El contratado cumplía con sus faenas y el granjero se sentía satisfecho con su trabajo.

Una noche el viento comenzó a soplar fuerte, una tormenta se avecinaba. El granjero al oír el viento, saltó de su cama, tomó una lámpara y corrió al dormitorio de los peones o trabajadores. Se acercó donde el recién contratado y le movió fuertemente mientras le gritaba, “Levántese, viene una tormenta. Hay que amarrar las cosas antes que el viento las tire.” El hombre al escucharlo se volvió a cubrir con las cobijas y contestó: No señor, yo le dije a usted, que puedo dormir cuando el viento sopla.”

Enojado por la respuesta, el granjero se vio tentado a despedirlo allí mismo, pero en lugar de hacerlo, corrió a hacer el mismo las cosas. Para su gran sorpresa, encontró que paja seca estaba bien amarrada y cubierta con lona alquitranada. Las vacas estaban en las cuadras y las gallinas en el gallinero. Todas las puertas y ventanas estaban cerradas y protegidas. Todo estaba bien amarrado de manera tal que el viento no podía tirarlo.

El granjero, comprendiendo ahora que el hombre le quiso decir cuando dijo: Puedo dormir cuando el viento sopla, regresó a su casa para acostarse y seguir durmiendo.

Cuando estamos preparados espiritual, mental y físicamente, no tenemos el por qué temer o preocuparnos. ¿Puedes dormir cuando el viento sopla en tu vida? El trabajador podía dormir durante la tormenta porque antes él había hecho lo que tenía que hacer para evitar que el viento hiciera estragos en la propiedad y en lo que había en ésta.

Como creyentes en Cristo, la forma de asegurarnos contra las tormentas es anclándonos en La Palabra de Dios. Creerla y vivirla. Es solo creer y aunque hay cosas que no entendemos, debemos seguir creyendo en Dios, agarrarnos de Su Mano Poderosa y así poder tener paz en medio de la tormenta.

Espero que duermas bien!! Salmo 23. 
 

Back to archive list

Copyright © 2017 Northwest Tampa Church of God